domingo, 27 de septiembre de 2026
Riqueza material versus riqueza inmaterial
Por : Alfredo Del Valle
Esta reflexión nació de una conversación que sostuve con el padre Pedro Mateo durante el trayecto por carretera desde Elías Piña hacia San Juan.
Entre palabras, experiencias y reflexiones sobre la vida, surgió un tema que me dejó pensando, la diferencia entre la riqueza material y aquella riqueza que no se puede tocar, pero que muchas veces tiene un valor incalculable.
Vivimos en una sociedad donde muchas veces confundimos tener con ser, medimos la riqueza por el dinero que alguien posee, la casa que tiene, el vehículo que conduce, la ropa que viste o la posición económica que ocupa.
Sin embargo, existe otra riqueza, menos visible, que no aparece en una cuenta bancaria y que, en muchos casos, tiene un valor mucho mayor.
La riqueza material es aquella que podemos tocar, contar y acumular, dinero, propiedades, vehículos, negocios y bienes, esta puede proporcionar comodidad, seguridad y oportunidades, pero tiene una particularidad que puede perderse en cualquier momento y, sobre todo, no garantiza por sí sola la felicidad.
La riqueza inmaterial es diferente.
Está en la salud, en la tranquilidad, en la familia, en los buenos amigos, en el amor sincero, en la dignidad, en la libertad, en el tiempo para compartir con quienes queremos y en la satisfacción de dormir con la conciencia tranquila.
Hay personas que tienen mucho dinero y, sin embargo, viven rodeadas de preocupaciones, soledad o desconfianza, y hay otras que quizá nunca han tenido grandes riquezas materiales, pero disfrutan de una familia unida, buenos amigos, salud, paz y la tranquilidad de saber que no le deben a nadie una explicación por haber hecho lo correcto.
Por eso, tener poco dinero no significa necesariamente ser pobre, la verdadera pobreza también puede aparecer cuando se pierde la salud, cuando no existe paz interior, cuando faltan afectos sinceros o cuando se tiene todo lo material, pero nada con quién compartirlo.
El dinero es importante, negarlo sería desconocer una realidad, este Ayuda a resolver necesidades, permite acceder a oportunidades y puede mejorar nuestra calidad de vida.
El problema aparece cuando convertimos el dinero en la única medida del éxito y olvidamos aquellas cosas que ninguna fortuna puede comprar, porque podemos comprar una cama, pero no el sueño, comprar una casa, pero no un hogar, comprar medicamentos, pero no siempre recuperar la salud, comprar compañía, pero no necesariamente amistad y comprar muchas cosas, pero nunca podremos comprar el tiempo que ya pasó.
Quizás la verdadera riqueza consiste en saber valorar ambas dimensiones, trabajar por una vida material digna, sin sacrificar aquello que le da sentido a nuestra existencia.
Al final, cuando llega el momento de hacer el verdadero balance de nuestra vida, no solamente importa cuánto acumulamos, sino también cuánto amamos, cuánto compartimos, a cuántas personas ayudamos y cuánta paz fuimos capaces de conservar.
Porque hay riquezas que caben en una cuenta bancaria y otras que solamente caben en el corazón.
Al final, aquella conversación con el padre Pedro Mateo, mientras recorríamos la carretera de Elías Piña hacia San Juan, terminó convirtiéndose en una pregunta que vale la pena hacerse, cuánto tenemos y cuánto de aquello que realmente importa estamos cuidando.
miércoles, 16 de septiembre de 2026
Nos estamos acostumbrando demasiado
Por Junior Bueno
Hay cosas que, de tanto repetirse, dejan de sorprendernos.
Un conductor invade el carril contrario para avanzar unos metros. Alguien se adelanta en una fila porque “es un momentico”. Desde un vehículo lanzan desechos a la calle. Una bocina convierte en asunto de todo el vecindario la música que alguien decidió escuchar. Un trámite que debería seguir su curso termina resolviéndose porque apareció “alguien que conoce a alguien”.
Nada de esto nos resulta extraño. Y quizá ahí esté el problema.
Porque también nos forma aquello a lo que dejamos de prestar atención.
Las sociedades no cambian únicamente por grandes decisiones, reformas o acontecimientos. También se transforman silenciosamente cuando ciertas conductas comienzan a parecernos normales. Lo que primero incomoda puede terminar provocando indiferencia; y aquello que aceptamos durante demasiado tiempo corre el riesgo de convertirse en parte del paisaje.
En República Dominicana hemos desarrollado capacidad para adaptarnos. Ante las dificultades improvisamos, buscamos alternativas y encontramos soluciones donde no las hay. Esa habilidad para “resolver” ha permitido a muchas personas salir adelante.
Pero toda virtud tiene un límite.
Resolver deja de ser ingenio cuando implica colocarse por encima de los demás. La flexibilidad pierde su valor cuando convierte las normas en recomendaciones opcionales. Y la tolerancia deja de favorecer la convivencia cuando justifica comportamientos que perjudican el espacio que compartimos.
El problema de las pequeñas transgresiones no está solo en cada hecho aislado. Está también en lo que aprendemos cuando las vemos repetirse sin consecuencias.
Si un niño observa que respetar una fila significa llegar después que quien se cuela, recibe una lección. Si un adolescente comprueba que quien utiliza el paseo o la acera para adelantar avanza mientras los demás esperan, recibe otra. Si ante cada irregularidad los adultos repetimos que “aquí las cosas son así”, también estamos enseñando algo.
No hace falta sentarse frente a una pizarra para educar.
Educa la familia, pero también la calle. Educa la escuela, pero también el tránsito. Educan las instituciones, los líderes, los medios y las redes sociales. Y educamos todos cuando otras personas nos observan decidir entre respetar una regla común o aprovechar una oportunidad para obtener ventaja.
Sería injusto convertir esta reflexión en una condena general de la sociedad dominicana. Cada día muchas personas cumplen sus responsabilidades, esperan su turno, respetan a los demás y hacen correctamente cosas que, precisamente porque son normales, nunca se convierten en noticia.
Por ellas importa todavía más la conversación.
Cuando las conductas incorrectas adquieren demasiada visibilidad y tolerancia aparece una paradoja peligrosa: quien actúa correctamente puede comenzar a sentirse ingenuo, mientras quien vulnera la norma parece haber entendido mejor cómo funciona el sistema.
En ese momento ya no tenemos únicamente un problema de comportamiento. Tenemos también un problema de aprendizaje social.
Quizá algunos de nuestros grandes desafíos no comiencen en los escándalos que periódicamente nos indignan. Tal vez empiezan mucho antes, en esas pequeñas concesiones cotidianas que justificamos con expresiones aparentemente inocentes: “déjalo pasar”, “eso no es nada”, “todo el mundo lo hace”, “aquí siempre ha sido así”. El “na’ e’ na” en su máxima expresión.
Las sociedades también se construyen con aquello que dejan de cuestionar.
Por eso convendría preguntarnos no solo qué cosas están mal, sino cuáles hemos dejado de considerar mal porque nos acostumbramos demasiado a verlas.
Porque una sociedad no se forma únicamente con las leyes que escribe, los valores que proclama o las lecciones que enseña en sus escuelas. También se forma con lo que recompensa, con lo que tolera, con lo que repite y con aquello ante lo que decide mirar hacia otro lado.
Y quizá una de las preguntas más importantes que podamos hacernos como país sea esta: ¿qué estamos enseñando cada vez que dejamos de sorprendernos?
Lo que hoy toleramos como una pequeña excepción puede convertirse mañana en una regla no escrita. Y cuando eso ocurre, ya no estamos solamente acostumbrándonos a una sociedad determinada.
También estamos ayudando a formarla.
PERFIL
Junior Bueno es educador e investigador. Máster en Educación Física Integral por el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) y máster en Investigación, Evaluación y Calidad en Educación por la Universidad de Murcia, España. Su trayectoria abarca la docencia preuniversitaria y universitaria de grado y posgrado. Sus intereses se centran en la educación, el comportamiento humano, la motivación, la salud y los procesos sociales que configuran nuestra manera de pensar, actuar y convivir.
martes, 1 de septiembre de 2026
CODIA Sur del Valle exige participación real de comunidades en obras públicas de San Juan, Elías Piña y Bahoruco
Reclaman que grandes inversiones se traduzcan en empleos, oportunidades para profesionales y empresas locales, y cumplimiento de la Ley 47-25 de Contrataciones Públicas
SAN JUAN DE LA MAGUANA. — El Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), Regional Sur del Valle, hizo un llamado público a las autoridades nacionales, provinciales y municipales, así como a instituciones ejecutoras y empresas contratistas, para que las grandes obras de infraestructura que se desarrollan y se proyectan en San Juan, Elías Piña y Bahoruco, generen también oportunidades reales para los profesionales, empresas, MIPYMES, trabajadores y comunidades de la región.
La entidad reconoció la importancia de las inversiones que se realizan en la zona, impulsadas por el Gobierno del presidente Luis Abinader, pero señaló que el desarrollo de una región no se mide solo por las estructuras que se construyen, sino también por los beneficios que esas obras dejan en la población local.
Entre los proyectos mencionados figuran el remozamiento del Estadio Hermanos Suárez, el Jardín Botánico Anacaona, el Matadero de San Juan; en Elías Piña, la escuela Ana Patria Martínez, el acueducto, el Parque Central y las obras de carretera desde Macasía hacia Las Dos Bocas.
"No estamos solicitando privilegios, estamos reclamando participación justa y oportunidades reales", expresaron desde el CODIA.
La institución cuestionó que las licitaciones se diseñen con montos y requisitos que dificultan la participación de empresas locales, y abogó por dividir los presupuestos en partidas menores y recurrir a sorteos de obras sectorizados, tal como permite la Ley 47-25 de Contrataciones Públicas, vigente desde enero de 2026. Esta normativa elevó del 20% al 30% la reserva mínima del presupuesto de compras del Estado destinada a las MIPYMES, con un 10% adicional para emprendimientos liderados por mujeres.
"El desarrollo no puede llegar a una provincia únicamente en forma de concreto, acero y estructuras; debe llegar también en forma de empleo, oportunidades, crecimiento empresarial y bienestar para sus habitantes", afirmaron los representantes del CODIA Sur del Valle, quienes estarán vigilantes del cumplimiento de la ley y de la participación de los sectores locales en las contrataciones públicas.
martes, 25 de agosto de 2026
(Ver videos)Distrito 02-05 San Juan Este: más listos que nunca para el Año Escolar 2026-2027*
El lanzamiento del año escolar 2026 - 2027 fue celebrado en el centro educativo Mercedes consuelo Matos
_San Juan de la Maguana._– El Distrito Educativo 02-05 San Juan Este participó el lunes 24 de agosto, en el lanzamiento oficial del Año Escolar 2026-2027, celebrado en el Centro Educativo Mercedes Consuelo Matos, junto a autoridades educativas, civiles y gubernamentales, en una jornada marcada por el compromiso de continuar fortaleciendo la educación desde la integración de la escuela, la familia y la sociedad.
Durante el acto, el director del Centro Educativo Mercedes Consuelo Matos, Prof. Felipe Aquino, llamó a caminar de manera conjunta con la escuela, destacando la importancia del acompañamiento de todos los sectores en el proceso educativo.
De su lado, la gobernadora civil provincial, Dra. Ana María Castillo Matos, expresó que “la escuela y la casa deben ir de la mano”, mientras que el alcalde del municipio de San Juan de la Maguana, Ing. Lenin de la Rosa, afirmó que “la sociedad se sostiene con la educación”, resaltando su papel como eje fundamental para el desarrollo de las comunidades.
En su discurso central, el director regional de Educación 02 San Juan, Dr. Pablo Modesto Espinosa Lebrón, manifestó que “en cada instancia educativa estamos más listos que nunca”, motivando a la comunidad educativa a asumir con entusiasmo y compromiso los retos del nuevo año escolar.
La actividad contó además con presentaciones artísticas y culturales protagonizadas por estudiantes, reafirmando el compromiso de las autoridades y la comunidad educativa de seguir trabajando unidos por una educación de calidad que transforme vidas.
martes, 18 de agosto de 2026

COMUNICADOR EXPLOTA CONTRA EDESUR POR “ABUSIVO” AUMENTO EN LA FACTURA ELÉCTRICA
San Juan de la Maguana.- El comunicador Jimmy Duval estalló este martes contra la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur, EdeSur,al denunciar el "abusivo" aumento en la factura eléctrica durante su participación en el programa Primera Plana, que se transmite por la emisora Santomé 100.7 FM.
Con su recibo en mano por 10,150 pesos, Duval calificó el cobro como "un robo" y acusó directamente a la distribuidora.
"Nuevamente: me llegó el recibo de la luz de 10,150 pesos, de la EDESUR", dijo al aire. "Eso es robo. Eso es robo. Son ladrones las dos instituciones", afirmó al referirse también a PROTECON.
El comunicador anunció una jornada junto al Comité de Defensa Ciudadano para recoger las quejas de los usuarios de San Juan."Quiero que el pueblo de San Juan lleve toda la adulteración de sus recibos, o sus recibos adulterados, a los bomberos de San Juan, para que una comisión del Comité de Defensa Ciudadano se lo depositemos a la EDESUR en San Juan de la Maguana", expresó.
Además convocó: "Lleven su recibo al cuerpo de bomberos, y vamos a hacer una manifestación. Y a definir esto".
Duval cuestionó el requisito de pagar el 60% de la factura para que sea investigada:"Si pagas 3,000 y pico y te dicen 'paga ese recibo para investigarlo', y pagas el 60%... después te dicen que ese es tu consumo, y te lo miden todos los meses en base a ese maldito recibo".Aclaró que no culpa a los técnicos: "No es el personal. El técnico no tiene nada que ver. Es el sistema. Y el sistema lo maneja un hombre".
El comunicador propuso al gobierno central reorientar los subsidios de combustibles:
"¿Por qué no agarran ese dinero que se da a los transportistas y a empresas privadas y lo subsidian en el mes del calor, en agosto, para que usted pague la luz?"Cerró calificando la situación como "un abuso de lesa patria, de lesa humanidad" y aseguró que "no puede ser que la bendita luz en San Juan siga llegando sobrevaluada".
Reconocen al Departamento Judicial de SJM por mantener sus tribunales 100% al día
El Departamento Judicial de San Juan de la Maguana está integrado por los distritos judiciales de Las Matas de Farfán y Elías Piña.
San Juan, RD.– El Poder Judicial dominicano reconoció al Departamento Judicial de San Juan de la Maguana por mantener sus tribunales al día y convertirse en el primero del país en erradicar la mora judicial.
Según el órgano el departamento cuenta con sus salas al día y mantiene 544 asuntos dentro de los plazos establecidos, resultado que destaca los avances alcanzados en materia de eficiencia y calidad en la administración de justicia.
El reconocimiento fue entregado por las magistradas consejeras Karen Josefina Mejía Pérez, Keila Elizabeth González Belén y Katherine Rubio Matos al juez coordinador departamental, magistrado Manuel A. Ramírez Suzaña.
La entrega se realizó durante la conformación de la Mesa de Gestión Participativa del Departamento Judicial de San Juan de la Maguana, integrada el pasado viernes.
El pergamino entregado destaca el compromiso del departamento “con la eficiencia y la calidad en la administración de justicia, logrando mantener una Justicia al Día”.
En la actividad participaron jueces, juezas, servidores y servidoras judiciales de ambos distritos.







